Punto final
Scott Robertson dejó de ser el head coach de Nueva Zelanda tras dos años en el cargo, magros resultados y fuertes rumores de descontento puertas adentro del plantel.
La era dorada de Robertson al mando de Crusaders fue suficiente para que su nombre aparezca para reemplazar a Ian Foster luego de la cita mundialista de Francia en 2023. Del 2017 al 2023, la franquicia de Christchurch fue el monarca absoluto del Super Rugby en todas sus variantes y con baile del entrenador incluido en cada premiación.
A pesar de su gran currículum, el entrenador nunca pudo afianzar a los Hombres de Negro a lo largo de su proceso. El mismo fue irregular, en donde cosechó algunas buenas victorias y otras derrotas que calaron ondo.
Por ejemplo, el 2025 fue una pesadilla para Robertson y los All Blacks. Discretos triunfos ante Francia como local, derrota ante Los Pumas, duro revés (39-10) frente a Sudáfrica como local y caída ante Inglaterra en la ventana de noviembre.
“He llegado a un acuerdo con NZR para rescindir mi contrato antes de tiempo, de modo que el nuevo cuerpo técnico tenga el tiempo necesario para preparar al equipo y llevarlo a la próxima Copa del Mundo. Como pueden imaginar, estoy destrozado por este resultado.”, expresó el entrenador mediante un comunicado.
Por su parte, David Kirk, presidente de New Zealand Rugby manifestó: “Hemos analizado detenidamente el progreso del equipo dentro y fuera del campo y, posteriormente, hemos mantenido conversaciones con Scott sobre el camino a seguir. Tanto NZR como Scott coinciden en que lo mejor para el equipo es que él deje su cargo de head coach.»
